CENIZAS - ENTREVISTA VICKY FERREIRA
SINOPSIS
Un viaje al pasado en tren en el que hombres y mujeres, ex trabajadores del taller de locomotoras de Sapucay, el último a vapor en el mundo, componen un retrato de época de la actividad ferroviaria. Documental en el cual se combinan historias de trabajo, disciplina, ambición, venganza, sueños y esperanzas que permiten introducirse en la memoria de un pueblo tan olvidado como sus vías.
Paraguay 2004 - 67 min.
Dirección General: Eduardo Mora y Virginia Ferreira. Producción Ejecutiva: Andrea Parboni, Virginia Ferreira y Eduardo Mora. Producción General: Liza Cristaldo y Virginia Ferreira. Fotografía: Eduardo Mora. Edición: Eduardo Mora. Con apoyo de: EnMarcha Audiovisual, IPAC.
En el marco del FESTIDOC 2005 pudimos apreciar el trabajo de dos jóvenes promesas del audiovisual en Paraguay; CENIZAS es el documental realizado por Eduardo Mora y Virginia Ferreira, con quien conversamos acerca del proyecto que hoy es toda una realidad.
El documental cuenta la historia, vivencias y añoranzas de jubilados ferroviarios del último taller de locomotoras a vapor del mundo, el de Sapucai. Durante su gran auge fue administrado por ingleses y pasó a manos paraguayas para ir en decadencia y llegar a lo que hoy es… simplemente un montón de recuerdos.
CENIZAS toca una parte de la historia de Paraguay que muchos ignoramos o simplemente evitamos, la de un pueblo que lucha por mantener el taller en funcionamiento, aun bajo la incertidumbre de lo que pueda ocurrir en el futuro, mencionando además el dolor individual por la desaparición de una fuente de trabajo y el sentimiento de dolor que los envuelve por la pérdida de un patrimonio económico y cultural majestuoso.
Vicky Ferreira nos cuenta como surgió la idea de realizar CENIZAS y los pasos que siguieron hasta llegar a lo que ellos estaban buscando dar a conocer…
En realidad la idea original es de Edu Mora, quien después de que volvimos de Cuba siguió haciendo algunos trabajos de edición para la organización en la que yo trabajaba entonces y me planteó el tema. Me dijo que hagamos un documental sobre el taller de Sapucai. Aunque yo nunca había ido al taller; enseguida me pareció una idea interesante y le dije que lo que pasó en ese taller tendría que ser contado por quienes estuvieron allí, desechando de plano la narración. Me pareció realizable porque conozco a una persona apasionada de los ferrocarriles, sobre todo antiguos y que podía darnos una mano, y así fue...
Lo que siguió a eso fue la pre-producción, que consistió en visitar el taller, ver lo que había allí, conocer el terreno, plantear la idea y consultar los pasos para filmar allí un documental. Empezamos a recabar algunos nombres de ex ferroviarios, a quienes visitamos y con quienes conversamos; les preguntamos si estarían dispuestos a “ser filmados” y todos dijeron “sí”... Al principio fuimos con nuestro productor ejecutivo para que conozca el lugar y lo que pretendíamos hacer, luego de que Edu y yo fuéramos, y después de tener los personajes del documental, fue nuestra productora Liza Cristaldo para ultimar los detalles. Toda esta travesía nos llevó en total, una semana, la filmación completa duró alrededor de 1 año.
La historia fue narrada de la siguiente manera, ya que la imagen de un ferrocarril abandonado es muy fuerte y la de ese taller lo es... sólo podían contar lo que ocurrió allí aquellos que estuvieron y formaron parte del mismo. Por eso los ancianos ex ferroviarios son los protagonistas, porque sus testimonios son extraídos del tiempo para el tiempo... Además en forma personal los ancianos son el grupo más vulnerable de nuestra sociedad y tienen tanto que contar. Probablemente no son los favorecidos del marketing, pero desde el punto del tema que tocamos eran los indiscutidos personajes.
En esta oportunidad, recibimos el apoyo de mucha gente a quienes agradecemos enormemente…entre ellos el IPAC, que institucionalmente, nos cedió los equipos a precio simbólico y no de mercado; ENMARCHA Audiovisual que nos proporcionó la isla de edición; persona particular con sus fondos, y un grupo de personas que ya no menciono por si olvido alguno, pero colaboraron desinteresadamente, sin quienes el costo de la producción habría superado los 40 millones de guaraníes (costo total del documental), para lo cual tanto Edu como yo aportamos alrededor de 5 millones cada uno.
Quiero mencionar también, que en base al material que teníamos Edu preparó un corto, que ganó un premio que consagró totalmente al documental.
Si estoy conforme o no con el resultado?…te puedo decir que sí, estoy conforme. Uno siempre queda con la sensación de que podía ser mejor y sin duda que fue así, pero lo más valioso es el aprendizaje que deja, mientras no estás en el terreno y no tenés el trabajo terminado, seguís con la teoría en la cabeza y no tenés nada que analizar y debatir.
La gran lección está en el terreno, con la cámara rodando y construyendo tu historia...
Nota de la Redacción: La fotografía corresponde a los protagonistas del documental. |